Simbiosis

Asociación de Centros de Buceo del Cantábrico

EL BUCEO PROFESIONAL ¿Una salida al futuro?

Buceo profesional, reparación de pantanos

A quién de nosotros no se le ha pasado por la cabeza dejar el aburrido y monótono trabajo, o esos estudios tan pesados, para hacer de nuestra afición una profesión. Recuerdo los recreos de mi ya lejano, colegio en el que tenía la ocasión de bajar al Paseo de la Concha de San Sebastián y contemplando las aguas de la bahía soñaba con dedicarme algún día a mi pasión. Que mal lo pasaba cuando transcurrido el tiempo tenía que volver a los estudios.

Hoy en día este sueño se ha convertido en realidad y tengo la ocasión de dedicarme profesionalmente al mundo del buceo. Lógicamente los comienzos no fueron tan interesantes como lo son ahora, pero la cantidad de experiencias aunadas a lo largo de estos años me ha permitido llegar a este punto.

Y es que el buceo profesional es una ocupación que comprende gran cantidad de actividades diferentes, con un mismo denominador común: el de su realización bajo la superficie. Se desarrolla tanto en aguas dulces como saladas y comprende tareas tan dispares como la construcción, el rescate de embarcaciones, la recogida de algas, la investigación y el estudio de impactos ambientales, rescates, etc.

Generalmente se trata de una actividad a la que acuden gran número de personas atraídas por el cebo de una vida interesante, motivados por documentales y publicaciones. No son pocos los practicantes del buceo deportivo y de la pesca submarina que llegaron al profesionalismo pensando encontrar un trabajo emocionante y atractivo. Gran decepción para muchos de ellos ya que en la mayoría de los casos se toparán con unas condiciones duras que caracterizadas por aguas sucias, frías y contaminadas, sumadas a unos riesgos considerables, harán que muchos de ellos renuncien a esta dedicación tras un breve intento.

Vamos a analizar, una serie de actividades que forman parte del buceo profesional en nuestras aguas.

La recogida de algas:

Esta actividad resulta ser la puerta de salida al profesionalismo de muchos pescadores y buceadores deportivos del cantábrico. Con relativa facilidad, a los persistentes practicantes de cualquiera de las modalidades del buceo se les presenta esta posibilidad, muchas veces de la mano de otro compañero. Es un trabajo atractivo para aquellos buceadores que encontrándose aún en época estudiantil, desean ganar un dinero a costa de sus sudores bajo el agua. Y es que para obtener un sueldo decente en esta modalidad, habrá que invertir una buena cantidad de horas bajo el agua (5 h), llenando sin descanso unos sacos dispuestos para ello y que al final de la jornada serán pesados individualmente. Eso sí, en este trabajo encontraremos las mejores condiciones de aguas de casi todos los trabajos submarinos. Pensemos que siempre se realiza fuera de puertos y bahías, en profundidades de escasa importancia donde la luz y la temperatura son mayores que a más profundidad. Podremos observar cantidad de fauna, aunque no conviene despistarse mucho ya que perdemos comba y el compañero nos puede adelantar.

La construcción submarina:

Este puede ser el paso definitivo para muchos profesionales, que no contentos con trabajar los meses de verano en las algas, han de buscar algo más que complete su economía. Diversas empresas se han especializado en este tipo de trabajos, ya que para las constructoras tradicionales la mayoría de los casos se escapan a sus medios y experiencia. Construcción y reparación de puertos y emisarios son la mayoría de los posibles trabajos a realizar. La función de un profesional en este campo viene a ser similar a la de un encofrador en tierra, con la dificultad añadida del medio. Chuponas, herramientas neumáticas, palancas, porras, etc., son las herramientas más comunes al buzo que vuelven su trabajo duro y pesado. Las condiciones del agua, habitualmente sucias y a menudo contaminadas, obligan al buceador a endurecerse. Las jornadas son largas con una media de 4 a 6 horas bajo el agua. Muchas veces las condiciones de seguridad no son las más adecuadas por lo que aconsejamos a aquellos que deseen introducirse en este mundo, sepan hacerse valorar y obligar a cumplir unos mínimos.

Los estudios y recogida de muestras:

Mucho más ocasionales que los anteriores trabajos, de vez en cuando se plantean al profesional, por parte de empresas dedicadas a la investigación ciertos trabajos consistentes en recoger muestras de agua, arenas y fangos. Generalmente interesantes desde el punto de vista experimental, a menudo se vuelven duros debido a los lugares que se desea estudiar. Rías, puertos, industrias, casi siempre con un nivel de contaminación alto. En pocas ocasiones fondos atractivos y límpidos. Gobiernos, diputaciones y diversas empresas especializadas ofertan trabajos de este tipo, que aunque casi siempre son temporales y ocasionales, no dejan de ser interesantes desde el punto de vista económico.

Filmaciones e informes:

No nos confundamos, ya que el atractivo trabajo de cameraman en documentales y películas en mares tropicales, no está reservado más que a unos pocos buceadores experimentados en la materia. La mayor parte de las ocasiones se trata de filmar cascos de barcos, hélices, estructuras portuarias, etc. El material de filmación es extremadamente caro y las ofertas escasas, lo que hace que sea poco rentable dedicarse específicamente a este tema. Pero…..nunca se sabe.

Reparaciones en presas y pantanos:

Este apartado tiene mucha relación con la construcción pero merece tratarlo aparte debido a la importante oferta de este tipo de labores. Las presas tanto de abastecimiento de aguas como de energía eléctrica, son frecuentes clientes de las empresas de buceo profesional. Fugas, taponamientos y limpieza de compuertas son los trabajos más frecuentes. Casi siempre se realizan en unas aguas oscuras, gélidas y a grandes profundidades, lo que requiere por parte del buceador gran experiencia técnica y equipamiento adecuado: trajes secos, cascos, telefonía, etc. Este tipo de trabajo suele ser muy delicado ya que además de realizarse a gran profundidad, existen riesgos añadidos debido a enredos con las ramas de arboles, antiguas edificaciones, aspiración por las aguas, etc.

Salvamento de buques y embarcaciones:

Existen importantes empresas dedicadas a este menester, ya que es una actividad que reporta substanciosos beneficios a los contratistas. La mayor parte de los casos son resueltos por medio de remolcadores y medios no submarinos. Pero cuando estas embarcaciones quedan hundidas o embarrancadas se requiere la ayuda de buceadores que, por medio de sopletes submarinos, lanzas térmicas, grúas y otras herramientas taponan o desguazan dichas embarcaciones. No deja de ser una actividad peligrosa y casi siempre realizada bajo grandes presiones debidas al escaso plazo que se dispone para realizar el salvamento.

Otros trabajos:

Existen otra gran cantidad de trabajos no menos importantes que completan el gran abanico al que puede dedicarse el buceador profesional, como pueden ser:

Colocación de fondeos. En puertos náuticos sobre todo, pero también en pesqueros. Abierto a muchos buceadores que sin necesidad de poseer gran experiencia técnica, si tendrán que sudar con sus clientes a la hora de cobrar. En este tipo de trabajos existe mucha piratería.

Librar redes y aparejos de pesca. En casi todos los barcos de la flota pesquera existe un buceador, generalmente deportivo y muchos de ellos con escasa experiencia, que se encargan de librar las redes que una mala maniobra ha llevado a la hélice. Curiosamente esta escasa experiencia, a menudo contrasta con las malas condiciones donde han de realizar su trabajo: en alta mar, con fuertes marejadas, bajo un enorme casco de acero y junto a unas peligrosas redes.

Rescates. Generalmente realizado por protección civil (voluntarios), y guardia civil o bomberos (profesionales), se trata de una actividad siempre desagradable y con no escasos peligros. En ríos, pozos o en el mar, casi nunca las condiciones son las adecuadas. Presiones de la familia de la víctima, grandes corrientes y en ocasiones descuidos, vuelven peligrosa esta actividad que solo debería estar realizada por profesionales del salvamento.

Por último vamos a analizar una actividad que cada vez más tiene más adeptos:

La enseñanza del buceo:

Es esta actividad profesional quizás, en la que mejores condiciones podremos encontrar. Generalmente realizada por cuenta propia, existen grandes posibilidades de trabajar por cuenta ajena, sobre todo si dominamos idiomas y salimos al extranjero. Mar Rojo, Caribe, Maldivas, etc., y también ciertos destinos del Mediterráneo español y Canarias como objetivos primordiales para el buceador deportivo, resultan ser así mismo centros de importante oferta para instructores de buceo. Aquí podréis encontrar experiencias formidables y la cara más simpática del buceo profesional. Aunque no penséis por ello, que vais a pasar menos horas bajo el agua. Un verano de enseñar buceo puede acabar no solo con la paciencia de uno, sino también con su salud. Catarros, nitrógeno residual, etc., serán nuestros enemigos.

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1 Comentario»

  Andrés Ruvira wrote @

Hola, quisiera que me recomendaran una escuela en la cual pueda hacer los cursos para llegar a ser instructor. hasta la fecha e realizado el open water diver de PADI.


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